Si nos hiciera esa pregunta por la calle alguien con un micrófono, los que nos sentimos y tratamos de ser solidarios creo que contestaríamos sin dudarlo “por supuesto,…¿por qué no?”, al menos eso es lo que me ha venido a la mente como respuesta a esa hipotética encuesta, y seguro que así lo haremos, que seguiremos siendo solidarios.
Pero pongámonos ahora en el otro lado, ¿nos gustaría que toda nuestra vida tuviéramos que estar pendientes de la buena voluntad de otras personas para salir adelante?, a mi desde luego no me gustaría, no me sentiría cómoda, querría salir cuanto antes de esa dependencia y poder ser mi propio sostén al menos.
Y esto es lo que ha debido pensar la ONG india a la que ayuda la nuestra, Amigos de Orissa.
Cuando conocimos a “Subhadra Mahatab Seva Sadan” nos impresionó la cantidad de personas a su cargo con la ayuda tan escasa que recibía como subvención de los gobiernos central y local de India y Orissa, recuerdo que por cada niño acogido recibían 6 € al mes…para todo, es decir, comida, ropa, educación, mantenimiento de edificios, sueldo de los cuidadores….todo ello para acoger a 200 niños, pero siempre había más porque dejar a un niño en la calle alegando que ya estaban completos podría suponer la muerte por hambre de esa criatura, y esos 20 o 30 que había de más ni se podía decir porque entonces el gobierno daría por hecho que si con lo que les daba para 200 podían vivir 230 es que el gasto por niño podía ser de 5€ y así lo corregirían…para 200. Estaban además los ancianos, la ‘Short Stay Home’,un centro de acogida de corta estancia para mujeres con problemas, la ‘Shisugreh’, literalmente ‘Casa de Niños’ donde estaban los niños a los que se les buscaba una familia…
Nos impresionó como digo y decidimos echar una mano, porque además esas minisubvenciones llegaban cuando llegaban, incluso a veces tenían que pedir préstamos al banco porque el dinero no llegaba y tenían que comer, al menos comer, siempre arroz, un poco de ‘dal’ (lentejas) y alguna verdura.
Pero pongámonos ahora en el otro lado, ¿nos gustaría que toda nuestra vida tuviéramos que estar pendientes de la buena voluntad de otras personas para salir adelante?, a mi desde luego no me gustaría, no me sentiría cómoda, querría salir cuanto antes de esa dependencia y poder ser mi propio sostén al menos.
Y esto es lo que ha debido pensar la ONG india a la que ayuda la nuestra, Amigos de Orissa.
Cuando conocimos a “Subhadra Mahatab Seva Sadan” nos impresionó la cantidad de personas a su cargo con la ayuda tan escasa que recibía como subvención de los gobiernos central y local de India y Orissa, recuerdo que por cada niño acogido recibían 6 € al mes…para todo, es decir, comida, ropa, educación, mantenimiento de edificios, sueldo de los cuidadores….todo ello para acoger a 200 niños, pero siempre había más porque dejar a un niño en la calle alegando que ya estaban completos podría suponer la muerte por hambre de esa criatura, y esos 20 o 30 que había de más ni se podía decir porque entonces el gobierno daría por hecho que si con lo que les daba para 200 podían vivir 230 es que el gasto por niño podía ser de 5€ y así lo corregirían…para 200. Estaban además los ancianos, la ‘Short Stay Home’,un centro de acogida de corta estancia para mujeres con problemas, la ‘Shisugreh’, literalmente ‘Casa de Niños’ donde estaban los niños a los que se les buscaba una familia…
Nos impresionó como digo y decidimos echar una mano, porque además esas minisubvenciones llegaban cuando llegaban, incluso a veces tenían que pedir préstamos al banco porque el dinero no llegaba y tenían que comer, al menos comer, siempre arroz, un poco de ‘dal’ (lentejas) y alguna verdura.
Han pasado los años, allí dicen (y es verdad) que hay un antes y un después en la vida de esa ONG tras nuestra ayuda desde hace más de 13 años, no sólo funcionan mucho mejor los programas que ya tenían de acogimiento de personas necesitadas sino que se ha extendido al área de la zona tribal del distrito de Khandamal donde está el orfanato. Y todo esto depende en gran medida de la ayuda de los amigos españoles….
Y ahí es donde les ha entrado la preocupación a nuestros amigos indios, ¿qué pasa si alguna vez ya no pueden ayudarnos?.... (la pregunta no es banal, el estado de nuestra economía está en boca del mundo entero). Y lo siguiente ha sido marcarse como objetivo el autosustento, lograr ellos mismos una fuente de ingresos con un trabajo productivo: India tira hacia arriba, la gente de clase media tiene más posibilidades de comer, y todo lo relacionado con la comida es un valor seguro, no hay duda de que las especias se venderán y el margen de desperdicio es muy pequeño o nulo. Solo tenemos que ayudarles en esa inversión y nuestros programas conjuntos en Orissa no tendrán que estar tan pendientes de un hilo, del hilo de los amigos españoles, que seguirá, por supuesto, pero que si hay una emergencia o un gasto imprevisto quizá podrán abarcarlo ellos mismos.
Creo que es un sentimiento justo, el de la autosuficiencia, la dignidad personal, no estar siempre pendiente de lo que nos puedan o quieran dar. A nadie nos gustaría pasar por eso, a ellos tampoco.
Solidaridad hacia la autosuficiencia. Eso significará que no tiene por qué ser para siempre. Al menos para los mismos.
Celia



